
La planta sufría frecuentes errores en la dosificación y mezclado de pigmentos, cada lanzamiento de un nuevo color suponía ajustes manuales lentos y aumentaba el riesgo de mermas por mala homogeneización. La trazabilidad por lote era esencial por la exigencia de grandes clientes industriales y el cumplimiento de estándares de sostenibilidad.
Se desplegó la arquitectura ISA-88:
- Modelado físico de tanques, dispersores, molinos y líneas de envasado como módulos de equipo.
- Estandarización de procedimientos batch con recetas digitales para cada color y tipo de pintura.
- Automatización del cambio de fórmula desde un panel central, ajustando cantidades de solventes, pigmentos, aditivos y tiempos de mezclado de forma automática.
- Integración con el sistema MES y generación automática de informes de trazabilidad y consumo
- Tiempo de cambio de color reducido en un 80% (de 50 a 10 minutos por lote).
- Cero errores de dosificación y homogeneidad garantizada en todos los lotes, incluso colores personalizados.
- Cumplimiento total en auditorías de sostenibilidad y clientes multinacionales.
- Aumento del mix de productos y de la satisfacción del cliente sin ampliar plantilla ni turnos.

