Si diriges una planta de producción por lotes en pharma, química fina o alimentación, probablemente estés leyendo esto porque algo no funciona como debería. Los tiempos de cambio de producto son eternos, cada receta parece un proyecto de ingeniería único, y tu equipo de mantenimiento vive apagando incendios en lugar de innovar.
Bienvenido al mundo de la deuda legacy.
Qué es realmente la deuda legacy (y por qué no es lo mismo que deuda técnica)
La deuda legacy no es simplemente «código antiguo» o «sistemas viejos». Es algo mucho más profundo: un ecosistema completo de sistemas, integraciones y prácticas que han quedado fuera de los estándares actuales, generando un lastre estructural que frena tu capacidad de adaptación.
A diferencia de la deuda técnica—que surge de decisiones conscientes para ganar velocidad a corto plazo—la deuda legacy es el resultado de décadas de evolución tecnológica sin remediación. Es cuando tus sistemas SCADA, DCS o PLC instalados hace 20 años ya no pueden hablar con las nuevas tecnologías, cuando cada integración es un script frágil, cuando cada cambio de receta requiere semanas de validación.
Los números que deberían quitarte el sueño
Aquí van algunos datos duros:
- Hasta el 72% del presupuesto IT se destina al mantenimiento de sistemas existentes, siendo los sistemas legacy los que más recursos consumen
- Una empresa farmacéutica de tamaño medio puede gastar más de 700.000€ anuales solo en mantener aplicaciones legacy
- El coste de una hora de parada no planificada en pharma oscila entre 100.000€ y 500.000€
- Las adaptaciones regulatorias, auditorías y formación pueden superar el millón de euros en inversiones periódicas
Y esto sin contar el coste de oportunidad: los proyectos que no inicias, las innovaciones que no puedes implementar, los lanzamientos que se retrasan.
ISA-88: No es solo un estándar, es una estrategia de supervivencia
ISA-88 (S88) proporciona una estructura modular y modelos de referencia para el control de procesos por lotes. Pero más allá de la definición técnica, lo que realmente ofrece es libertad operativa.[1]
Cuando implementas ISA-88 correctamente:
- Separas el «qué» del «dónde»: Las recetas ya no están atadas a equipos específicos
- Las fases se vuelven reutilizables: Bloques modulares que funcionan en cualquier línea conforme al estándar
- La trazabilidad es inherente: No es algo que añades después, está en el ADN del sistema
- Las validaciones se simplifican: Cambiar una receta ya no requiere revalidar toda la planta
El verdadero problema: cuando tu «receta» es solo código PLC con un nombre bonito
La mayoría de implementaciones que he visto no tienen ISA-88 real. Tienen lo que yo llamo «S88 cosmético»: una base de datos de recetas que al final solo lanza scripts de PLC específicos para cada equipo. Si cada línea requiere su propia versión de la misma receta, no tienes S88: tienes deuda técnica disfrazada de modernización.
Por dónde empezar: Una hoja de ruta práctica
No necesitas modernizar todo de golpe. De hecho, no deberías. La clave está en priorizar estratégicamente:
- Identifica tu punto de dolor más caro: ¿Dónde pierdes más tiempo, dinero o flexibilidad?
- Empieza por una célula o línea piloto: Demuestra el valor antes de escalar
- Establece modelos físicos ISA-88: Define tus unidades, módulos de equipo y módulos de control
- Migra recetas progresivamente: Comienza con las más frecuentes o las más problemáticas
- Mide el impacto: Tiempos de cambio, desviaciones, tiempo de validación
La pregunta que debes hacerte hoy
La deuda legacy no se reduce sola. Cada día que pasa sin actuar, se acumula más interés. La pregunta no es si debes modernizar hacia ISA-88, sino cuánto te está costando no haberlo hecho ya.
Si quieres profundizar en cómo aplicar ISA-88 en tu planta sin perder el control, contáctame. Llevo años ayudando a empresas como la tuya a transformar deuda legacy en ventaja competitiva.
Pablo Vázquez
Digitalización de procesos por lotes | ISA-88



